Ethan Coen, tributo del FICCI 59

Junto a su hermano Joel, se han convertido en íconos del cine mundial por sus múltiples colaboraciones que los han hecho merecedores de cinco premios en el Festival de Cannes, cuatro en los Óscar, dos BAFTA y un Globo de Oro. Sus películas se caracterizan por combinar géneros, contener personajes excéntricos, tramas complejas, humor negro y estar influenciadas por fuentes literarias y géneros del cine clásico -especialmente el cine negro-. Ethan, el menor de ellos, será homenajeado con un tributo y la presentación de dos de sus películas más destacadas.

Joel y Ethan Coen nacieron y crecieron en un suburbio de Minneapolis. Allí filmaron sus primeras películas en Super-8 siendo unos niños y, sin embargo, cuando tuvieron la oportunidad de rodar su ópera prima, Sangre fácil (1984), decidieron que lo mejor, por si acaso, era irse al otro extremo del país, a Texas. La tendencia siguió en sus siguientes obras: en Arizona Baby (1987), Muerte entre las flores(1990), Barton Fink (1991) y El gran salto (1994) pasearon el hilo argumental a lo largo de Arizona, de una ciudad indeterminada del noreste en tiempos de la ley seca, de Broadway, de Hollywood o del Midtown de Manhattan. En esos años se consagraron como cineastas, conquistaron el mundo (Palma de Oro en Cannes incluida) ganandose a los crítico y de taquilla con El gran salto. Como si jugar a ser Ícaro fuera un prerrequisito para volver a poner pie en su estado natal, allí volvieron en 1996 a recomponer las alas para rodar buena parte de Fargo. El resto es historia.

 

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