CUENTO

EL SEÑOR TARDEVSKY ( UN CUENTO POR ALEXANDER RICAURTE CORTÈS)

“Por el llanto debajo de su nombre no aspirò a ninguna cúspide salvo la de mantener íntegros sus ojos de infancia en ese charquito llamado existir.
Ahora con el tiempo en desuso, y ya con las manos separadas de la esperanza, sus barquitos de papel se hunden en las tormentas de su cerebro. Lentamente el pasado y el presente se le aparecen ante sì en una oscuridad de espantapájaros. Lentamente el ayer y el hoy corresponden al mismo vocablo de la palabra olvido ( si es que la palabra olvido posee un verdadero vocablo ).

Por el llanto debajo de su nombre no aspirò a ninguna cúspide salvo la de mirar todas las piedras posibles, porque Aristòteles le había enseñado que a las piedras nadie mira ni extraña. Màs con tanta ciudad se pierde el encanto y las alas de la sabiduría. Màs con tanta ciudad los voceadores mágicos y estrellados fueron a parar a las esquinas del estiércol y a las cornisas de los periódicos.

Por el llanto debajo de su nombre no aspirò a ninguna cúspide salvo la de recoger otoños o primaveras en ese vestido preciso donde se suele decir cielo o mujer o amigo, pero los otoños y las primaveras fueron a descansar en la morgue y en los cementerios.
Por el llanto debajo de sus ojos no aspirò a ninguna cúspide salvo la de contar suertes en las arrugas de los abuelos, y de servir la leche para los gatos en las noches sin velo. Pero la noche fue interrumpida por un balazo, pero la noche fue interrumpida por dos balazos, pero la noche no alcanzò a recoger los barquitos de papel y un tercer disparo acabò con el comienzo de su vida como cuando se cierra un libro por temor a saberlo”.

( La pintura corresponde a: CARLOS SCHWABE, pintor Suizo Alemàn).